Acción preventiva: promueve la recuperación vegetativa del cultivo ante la menor situación o síntoma de clorosis.
Mantenimiento: especialmente en viñedos y frutales, que, por las condiciones de suelo y variedad, son sensibles a la aparición de clorosis férrica.
Acción correctiva: para combatir síntomas agudos de Clorosis férrica.